No me lo podía creer.
Me levanté y estaba con mi madre en la habitación, y me dijo que caían pequeños copitos de nieve. Yo por mi parte, no me lo creí, pensaba que eran granizos.
Pasado un tiempo, estábamos en mi habitación, y mi madre muy sorprendida me dijo: ¡ Mira, mira! ¿Te lo crees o no?
¡Yo me quedé con la boca abierta! ¡Pero empecé a pegar saltos de alegría!
Rápidamente salimos a la calle, y vimos que todos los vecinos también salieron. Jugamos a una guerra de bolas de nieve.
Los coches estaban nevados, parecían todos los coches blancos.
Me encantaba la entrada del porche de mi casa, ¡toda la entrada estaba llena de nieve!
Nos fuimos al centro de Alcalá, a la Plaza. ¡Había mucha gente!
La imagen era espectacular, toda la presa del puente, estaba nevada, ¡realmente precioso!
Desde hace 56 años no se repetía esta imagen en mi pueblo, y hoy nos ha tocado vivirla.
Aunque ha sido por poco tiempo, la hemos disfrutado mucho.
¡Ojalá y se repita pronto!
Un beso.
Mª Dolores 6ºA
¡ENHORABUENA! Otro excelente trabajo que sube el nivel de nuestro blog y nos enorgullece a tod@s